27 de marzo de 2013

Historia de la iglesia de San Roque.

El origen de la Ermita de Santa María estuvo en la necesidad de dotar de la misa semanal a la ya numerosa población que se había ido formando con la construcción de más de 150 chalets en el paraje de los Yesares, más conocido por Cerro Molina, a unos ocho kilómetros de Jaen.
Los vecinos de este núcleo de población no solo pasaban en este lugar los meses de verano, sino también, bastantes de ellos, los fines de semana de todo el año y algunas familias lo convirtieron en su residencia permanente.
Expuesta la iniciativa al Ilmº. Y Revdmº. Sr. D.Miguel Peinado Peinado, a la sazón Obispo de la Diócesis de Jaén, la acogió con entusiasmo, dando sugerencias e información acerca de la manera de llevarla a cabo.
Como la Asociación que se formó para su construcción no disponía de muchos fondos, ya que solo contaba con la aportación voluntaria de sus socios, en cuotas que oscilaban entre 500 y 200 pts, mensuales, en número aproximado de 50 a 60 socios, había que economizar al máximo para no desequilibrar excesivamente el presupuesto.
La primera aportación, que fue el solar, se debió a una donación desinteresada de las diez familias siguientes, a razón de diez metros cuadrados pos familia.

19 de marzo de 2013

¿Que opina Jaén sobre el comedor social San Roque?

Esta vez, me he acercado al centro de Jaén a preguntar a los ciudadanos acerca de el comedor social San Roque, para así tener el punto de vista de la gente sobre este centro.
En general, las respuestas han sido muy concretas y no han sido para nada llamativas ya que es difícil encontrar a alguien cuyo punto de vista acerca de los comedores sociales sea contrario al que todos tenemos, sin embargo hay respuestas que si sorprenden como la de una señora mayor que afirmaba no estar de acuerdo con que el menú fuera distinto para los musulmanes, ya que según ella si nosotros estuviéramos en la situación de los musulmanes que van al comedor, pero en su país, ellos no darían su brazo a torcer y nos prepararían un plato especial para los cristianos. Otros se quejaban de que hubiera algunos ''lujos'' como la bebida a elegir. Pero en general casi todas personas a las que pregunte estaban de acuerdo en que el comedor es un centro muy necesitado en jaén, y mas después de darle cifras como que se preparan mas de 2000 platos de comida cada mes, y muchos de ellos afirman haber donado alimentos a este centro alguna vez en el ultimo año.
Para terminar, decir que casi la totalidad de Jaén apoya al máximo este proyecto y que entre todos se puede hacer de Jaén una ciudad mejor, ya sea ayudando de forma activa (formando parte del voluntariado) o de una forma mas pasiva (donando alimentos).

14 de marzo de 2013

Instalaciones del comedor

En esta entrada comentaré las instalaciones de las que dispone el comedor para la atención de los que reclaman sus servicios.

Para comenzar, el comedor consta de 9 mesas rectangulares, que cada una tiene un espacio para 7 comensales mas o menos, aunque en caso de necesitar mas, se podrían amoldar. Por otro lado , la cocina, consta de una gran hornilla donde se prepara la comida, con grandes hoyas, para grandes cantidades de comida.Hay un gran lavaplatos, el cual permanece en uso casi constantemente, y hay un lavavajillas adicional.Para mantener los alimentos, disponen de una gran despensa, donde guardan los alimentos que no necesitan refrigeración y para los alimentos que si necesitan de esta, el comedor consta con una gran cámara refrigeradora, del tamaño de alrededor de 10 metros cuadrados.En el comedor también hay una zona donde se administra el presupuesto para los alimentos , y donde se organizan y se firman las ayudas recibidas.Al lado de esta, hay una zona donde se depositan los alimentos recibidos para su posterior organización.

En definitiva, el comedor de San Roque podría afirmarse que esta muy bien equipado.

7 de marzo de 2013

Así empezó todo...

En las salas interiores de la iglesia de Belén y San Roque, a las 7 de la tarde, huele a guiso cocinado a fuego lento. Tanto que hasta sin hambre entran ganas de comer. Es una sensación agradable. En la cocina cinco personas corren de un lado para el otro preparando vasos y platos, y vigilando dos ollas gigantes puestas sobre los fogones.

Apenas un minuto más tarde un hombre abre la puerta y asoma la cabeza pidiendo un tique para comer. Otro grupo de hombres, la mayoría árabes y de color, se asoman por detrás suyo reclamando que abran ya el salón para poder comer. Estamos en el comedor social que puso en marcha, la parroquia de Belén y San Roque, a través de Cáritas, para dar alimento cada noche a las personas sin recursos.

El comedor está abierto de lunes a sábado, a las 19.30 se abren las puertas para comer y eso supone que algunos de los voluntarios tengan que empezar a cocinar a las 17.00. Hay tres voluntarias que podría decirse que son fijas, van cada tarde a esa hora, que cocinan, sirven y más tarde recogen y limpian. Todo a cambio de nada más y nada menos que saber que están haciendo algo por ellos.

Este comedor social se sustenta sobre tres pilares básicos. El primero, el que lo puso todo en marcha, el párroco de Belén y San Roque, «Estamos en la parroquia más cercana a la estación de autobuses, todas las personas que llegan a Jaén y tienen necesidades acaban viniendo a la iglesia a pedir ayuda. El párroco anterior para no darles dinero, lo que hacía era ofrecerles una lata de sardinas y algo suelto para comprar un bollo de pan. Cuando llegué, tenía un mueble entero lleno de latas de sardinas, y pensé que había que hacer algo más. Hablé con varios feligreses y nos pusimos a trabajar, visitaron otros comedores parecidos a este en Granada y finalmente se abrió el comedor».
Primero se hacían sólo bocadillos y después se fue ampliando. «Queríamos que tuvieran un sitio donde poder sentarse a comer, que nos sirviera también para compartir con ellos sus vidas y sus problemas, pero son muy pocos los que quieren hablar».

El segundo pilar de este comedor son los voluntarios. Muchos son jubilados, que quitan parte de su tiempo a sus familias y lo emplean en otros que lo necesitan más, pero también hay gente joven.

El tercer pilar, aunque para nada menos importante que los anteriores, es la solidaridad de los vecinos. Empresarios con negocios de alimentación donan el pan, las frutas o cualquier otro alimento, vecinos llegan a la parroquia con coches cargados de bolsas de comida, otros con un sobre con dinero, que se emplea también en comprar comida. Cada uno hace lo que puede y la puertas de la Iglesia están siempre abiertas para cualquier donativo.